La ministra de Sanidad, Mónica García, o es una mentirosa compulsiva o los que mienten son los profesionales sanitarios. En esta ecuación no hay otra conclusión, a tenor de lo que manifiestan unos y otros.
La ministra de Sanidad, Mónica García, o es una mentirosa compulsiva o los que mienten son los profesionales sanitarios. En esta ecuación no hay otra conclusión, a tenor de lo que manifiestan unos y otros.
Por un lado, tanto los sindicatos como los colegios profesionales de médicos están lamentando la situación de colapso que se está produciendo en el sistema sanitario local por la invasión de finales de julio que ha dejado a miles de invasores por nuestras calles, playas, montes o viviendas.
Sin embargo, Mónica García, en su segunda visita a nuestra ciudad, decía exactamente este jueves todo lo contrario en el sentido de negar que hubiera ningún colapso y dijo que todo estaba muy bien, incluso que no se habían suspendido ni las vacaciones de los médicos ni tampoco tenían que doblar las guardias ya que seguían realizando una cada seis días.
Este doble discurso sólo tiene una conclusión: alguien no está diciendo la verdad.
Lo que está claro es que la ministra ya cambió su discurso y los ceutíes ya no somos xenófobos como había advertido en su anterior visita. Ahora culpaba a la ultraderecha y se quedó tan tranquila. Lo dicho: menos visitas de ministros o ministras y más expulsiones.