La situación geográfica de nuestra ciudad sigue provocando que la tragedia migratoria continúe estrechamente ligada a Ceuta.
La situación geográfica de nuestra ciudad sigue provocando que la tragedia migratoria continúe estrechamente ligada a Ceuta.
Este pasado viernes las costas de Santa Catalina y su entorno arrojaron una jornada dramática con la aparición de dos nuevos cadáveres que elevan a cinco el número de víctimas relacionadas con la inmigración irregular en lo que llevamos de año, es decir, una auténtica barbaridad.
Y lo peor es que cada semana decenas de marroquíes se siguen lanzando al mar para intentar llegar a nado a nuestra ciudad o bien son abandonados en las inmediaciones del litoral por traficantes de seres humanos que los arrojan al mar sin importarles lo más mínimo lo que les pueda pasar.
Por este motivo, el drama de la inmigración irregular nos sigue golpeando en este año que acabamos de abrir y que evidencia que muchos marroquíes están como locos por abandonar su país y buscar un futuro mejor. Y todo ello ante el pasotismo más absoluto de Marruecos al que le sigue importando un pimiento que sus nacionales sigan muriendo en el mar.