El Gobierno de Melilla no descarta acudir a la vía judicial por el reparto obligatorio de menores extranjeros no acompañados, como ya han anunciado otras regiones, ya que lo considera “un disparate descomunal que resulta totalmente surrealista”.
El Gobierno de Melilla no descarta acudir a la vía judicial por el reparto obligatorio de menores extranjeros no acompañados, como ya han anunciado otras regiones, ya que lo considera “un disparate descomunal que resulta totalmente surrealista”.
El vicepresidente primero de la Ciudad Autónoma, Miguel Marín, recordaba ayer que la Ciudad Autónoma acogió en 2018 a 1.975 menores extranjeros no acompañados y en 2019 superaron los 2.100, por lo que ha insistido en que a Melilla “no debería llegar ni uno solo”.
Las manifestaciones de Melilla se unen al pronunciamiento de otros dirigentes autonómicos y nacionales que también se han posicionado en contra de recibir MENAS en sus lugares de residencia, a pesar de que el Estado haya anunciado que aportará financiación para esta acogida.
Lo que cada vez tenemos más claro es que las autonomías demuestran que sólo les importa lo que pase en su territorio y les preocupa muy poco si Ceuta o Canarias llevan meses saturadas de menores. Esta es la solidaridad de la que muchos hacen gala.