Nuestra ciudad viene sufriendo una enorme presión migratoria, sobre todo a través del espigón sur del Tarajal.
Nuestra ciudad viene sufriendo una enorme presión migratoria, sobre todo a través del espigón sur del Tarajal.
Decenas de inmigrantes marroquíes y argelinos intentan entrar cada día de forma ilegal mientras que otros inmigrantes subsaharianos tratan de saltar la doble valla del perímetro fronterizo
terrestre. La escena, no por repetida, hay que olvidarla.
La sentencia del Tribunal Supremo que impide que los inmigrantes rescatados del mar puedan ser inmediatamente entregados a Marruecos lo único que ha hecho es complicar aún más la situación, ante la que están callando varios partidos políticos de Ceuta, más preocupados de tonterías que de esta auténtica invasión.
Ceuta se está convirtiendo en un refugio para inmigrantes, amparados por una legislación que no atiende la verdadera realidad de un fenómeno que está azotando seriamente a nuestra ciudad.
O la Delegación del Gobierno obliga a Madrid a que se adopten medidas urgentes o de lo contrario nos encontraremos, más temprano que tarde, con un auténtico problemón de los gordos.
De momento, ya ha resultado herido un agente de la Guardia Civil cuando intentaba impedir que un inmigrante subsahariano huyera tras saltar la valla de la frontera. ¿Qué será lo próximo?.