No es la primera vez que se denuncia, pero sí una de las más alarmantes: el PSOE ha puesto el foco sobre varios solares ubicados junto a centros escolares en la avenida Miguel Arruda que se encuentran en un estado lamentable. Basura, maleza y todo tipo de suciedad conviven a escasos metros de niños y niñas que acuden a diario al colegio. ¿Hasta cuándo vamos a seguir tolerando esto?
No es la primera vez que se denuncia, pero sí una de las más alarmantes: el PSOE ha puesto el foco sobre varios solares ubicados junto a centros escolares en la avenida Miguel Arruda que se encuentran en un estado lamentable. Basura, maleza y todo tipo de suciedad conviven a escasos metros de niños y niñas que acuden a diario al colegio. ¿Hasta cuándo vamos a seguir tolerando esto?
La responsabilidad, como siempre, se reparte. Por un lado, está el incivismo de quienes tiran escombros o dejan bolsas como si esos solares fueran vertederos improvisados. Pero por otro, está la inacción de quienes tienen que hacer cumplir las normas. Porque si bien es cierto que hay una ordenanza municipal que prohíbe este tipo de conductas, también lo es que rara vez se sanciona a nadie. Y así, el que ensucia, repite.
El Gobierno de Vivas, una vez más, va por detrás de los problemas. Reaccionar tras la denuncia pública ya no basta: hace falta una intervención urgente, sí, pero también una estrategia que combine limpieza, vigilancia y sanciones. Porque de poco sirve desbrozar hoy si mañana el solar vuelve a estar lleno de basura. Y la rueda sigue girando.
La Policía Local debería jugar un papel mucho más activo en este tema. No hablamos de convertir la ciudad en un estado policial, pero sí de que quien incumpla las normas sienta que tiene consecuencias. Sin vigilancia, la ordenanza de limpieza es solo papel mojado.
La cadena de la limpieza falla en todos sus eslabones: incivismo por parte de algunos vecinos, desidia institucional y falta de acción por parte de la policía. Mientras tanto, nuestros hijos siguen yendo al colegio rodeados de suciedad. Y eso no se puede normalizar.