El Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDyC) ha trasladado al Defensor del Pueblo la situación que sufren los pacientes oncológicos ceutíes ante la ausencia de una Unidad de Radioterapia en la ciudad, una carencia que, según denuncian, supone una “grave indefensión y vulneración de derechos fundamentales”.
El Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDyC) ha trasladado al Defensor del Pueblo la situación que sufren los pacientes oncológicos ceutíes ante la ausencia de una Unidad de Radioterapia en la ciudad, una carencia que, según denuncian, supone una “grave indefensión y vulneración de derechos fundamentales”.
La formación localista, liderada por Fátima Hamed, ha remitido una carta al organismo encargado de velar por los derechos y libertades públicas para que supervise esta situación y actúe como intermediario ante el Ministerio de Sanidad y el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA).
La denuncia de la formación localista se une a los numerosas críticas que se han producido en los últimos años sobre esta situación que nos parece totalmente inhumana, por mucho que el INGESA quiera justificar lo injustificable.
Si el INGESA se ampara en el hecho de que en otras ciudades tienen que hacer un camino de más de una hora para darse la radioterapia lo cierto es que hay que decir que es igual de inhumano que lo que sucede en Ceuta, por no decir una auténtica vergüenza.