En la política hay una cosa clara: muchos utilizan la misma para ir al sol que más caliente y donde hoy dije digo mañana puedo decir diego.
En la política hay una cosa clara: muchos utilizan la misma para ir al sol que más caliente y donde hoy dije digo mañana puedo decir diego.
Recientemente, esta situación se puede atribuir a la diputada del Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía, Fátima Hamed, quien estuvo pidiendo el voto para Sumar y para su amiga Yolanda pero ahora no tienen absolutamente nada que decir de Errejón, ni tan siquiera parece que vayan a pedir su dimisión.
Por ello parece que unas cosas son únicamente válidas para otros pero no para sí mismo puesto que Fátima Hamed tampoco va a pedir la dimisión de su amiga por no denunciar a su compañero o no sabemos si va a pedir en la Asamblea que lo nombren “persona non grata” como hizo en su día con Abascal.
Fátima Hamed ha pedido el voto en las últimas elecciones para Sumar pero ahora calla. Y ya se sabe que el que calla… otorga.