Desde un tiempo se ha instalado un absoluto silencio informativo en la Delegación del Gobierno, no sabemos si por orden de la delegada Cristina Pérez o por decisión del Gobierno de la Nación, que al fin y al cabo son los jefes.
Desde un tiempo se ha instalado un absoluto silencio informativo en la Delegación del Gobierno, no sabemos si por orden de la delegada Cristina Pérez o por decisión del Gobierno de la Nación, que al fin y al cabo son los jefes.
Lo cierto es que la Delegación del Gobierno en Ceuta no informa de casi nada de lo verdaderamente importante. Sí atienden el teléfono pero para no decir nada, con lo cual a veces es preferible que ni tan siquiera lo descuelguen.
Primero fue sin dar noticia alguna relacionada con el CETI y las salidas a la península, luego con la aduana comercial y en tercer lugar con otra serie de temas sobre los que no se pronuncian. Un silencio cansino, sobre todo si tenemos en cuenta la diferencia con Melilla, donde la titular de la Delegación del Gobierno sí atiende frecuentemente a los periodistas.
Eso sí, de cosas "sin importancia" no paran de bombardear a los medios de comunicación con notas de prensa que no tienen nada que ver con Ceuta. Apaga y vámonos.