El reparto de los menores extranjeros no acompañados (MENAS) tanto desde Ceuta como desde Canarias es una cuestión que está dejando en evidencia a más de una comunidad autónoma.
El reparto de los menores extranjeros no acompañados (MENAS) tanto desde Ceuta como desde Canarias es una cuestión que está dejando en evidencia a más de una comunidad autónoma.
Lo que es más que evidente es que la mayoría de las autonomías no están teniendo para nada en cuenta la situación que se vive en nuestra ciudad ni tampoco en el territorio canario puesto que no paran de poner pegas a estos traslados, a pesar del “agobio continuo” que están sufriendo Ceuta y Canarias.
A la mayoría de las CCAA les importa muy poco que en Ceuta haya 400, 500 o 1.000 menores. Lo único que les preocupa es recibir a tantos menores y disponer de la mayor cantidad de dinero posible para prestarles atención. No hay otra lectura de fondo a esta negativa.
El hecho incluso de haber recurrido a la justicia para resolver esta situación pone de manifiesto que la solidaridad territorial no se está produciendo en este asunto, por mucho que algunos quieren enmascarar sus posturas con otras tonterías. Aquí falta muchísima solidaridad y sobra demasiada hipocresía. Las posturas, las reuniones y los comentarios así lo atestiguan.