Gobiernos autonómicos de distintos colores han presumido este miércoles de su solidaridad hacia los menores migrantes, mientras han atacado el pacto para su distribución territorial alcanzado con la formación de Carles Puigdemont, al que el presidente castellanomanchego, Emiliano García-Page, ha llamado "supremacista identitario".
Gobiernos autonómicos de distintos colores han presumido este miércoles de su solidaridad hacia los menores migrantes, mientras han atacado el pacto para su distribución territorial alcanzado con la formación de Carles Puigdemont, al que el presidente castellanomanchego, Emiliano García-Page, ha llamado "supremacista identitario".
En medio del aluvión de quejas expresadas por las comunidades del PP desde que el Gobierno aprobó el Real decreto-ley para hacer obligatorio el reparto de menores migrantes, ha sido un presidente socialista el que este miércoles ha avisado de que no admitirá lecciones de solidaridad de quienes pactan con un "supremacista identitario" como Puigdemont.
El presidente de Castilla-La Mancha, que no ha adelantado si presentará un recurso como el que ya han anunciado gobiernos autonómicos del PP, ha opinado que con el pacto migratorio con Junts, que es "cualquier cosa menos progresista", "se dinamitan las opciones de cualquier pacto de Estado" en este ámbito.
Las demás autonomías también se han pronunciado sobre este reparto de los MENAS que permitiría aliviar la presión que soportan Canarias y Ceuta desde hace muchos meses. Aquí sí que se le caerá la careta a más de uno. Ya veremos lo que sucede.