El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) emitía este viernes un comunicado de prensa donde dejaba constancia de que nuestra ciudad ha alcanzado este año su récord de profesionales al servicio de la atención pública sanitaria.
El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) emitía este viernes un comunicado de prensa donde dejaba constancia de que nuestra ciudad ha alcanzado este año su récord de profesionales al servicio de la atención pública sanitaria.
Según el INGESA, son ya 1.287 las personas que desempeñan su labor en el Área Sanitaria de Ceuta. En concreto, en 2018 eran 213 los facultativos especialistas que ejercían su labor en el Área Sanitaria de Ceuta, mientras que en 2025 ya son 242, un incremento del 13,61% En cuanto a personal sanitario no facultativo, el mismo ha aumentado desde los 496 de 2014 a los actuales 635, un 28% más.
A esto hay que sumar, que en Ceuta no existe lista de espera, hecho insólito e inalcanzable en otras comunidades autónomas, según el INGESA.
Lo peor es que la nota se produjo un día después de que el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, mantuviera una reunión en Madrid con la ministra de Sanidad, Mónica García, a la que le solicitó que atienda de manera "urgente" la necesidad de paliar el déficit de profesionales en nuestra ciudad.
El presidente ceutí aludió a la equiparación sanitaria, que Ceuta disponga de una ratio de médicos, enfermeros y recursos acorde al resto del país, ajustada al concepto de área sanitaria así como la compensación por la extrapeninsularidad y tamaño, para que se valoren y compensen las limitaciones derivadas de la ubicación y dimensión de Ceuta, que dificultan el acceso a servicios, especialidades y traslados sanitarios. Igualmente, pidió la declaración de zona de especial dificultad.
A tenor de esta situación lo que está claro es que alguien miente o que el INGESA continúa viviendo en una realidad paralela ya que las asociaciones médicas no paran de producir comunicados denunciando una cosa y otra.
Lo que debería tener claro es que con la salud no se juega.