El Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) se ha convertido en los últimos meses en un auténtico descontrol y en un gran cachondeo. Y es así por la constante entrada de inmigrantes procedentes de Marruecos, los cuales antes eran devueltos a su país y ahora nos los tenemos que "comer" en este recinto.
El Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) se ha convertido en los últimos meses en un auténtico descontrol y en un gran cachondeo. Y es así por la constante entrada de inmigrantes procedentes de Marruecos, los cuales antes eran devueltos a su país y ahora nos los tenemos que "comer" en este recinto.
Esta situación ha motivado que el CETI lleve varios meses colapsado y que incluso los inmigrantes marroquíes y argelinos que están dentro muestren "lo bien" que viven en su interior a través de vídeos que están difundiendo en las redes sociales.
Y mientras tanto la Delegación del Gobierno continúa absolutamente callada sobre lo que ocurre en este recinto y ni tan siquiera da a la prensa el dato del número de personas que hay en su interior. Una gran falta de transparencia que se ha instalado en la Delegación del Gobierno en Ceuta desde hace mucho tiempo. "Eso es competencia de Madrid", suelen decir y se quedan tan tranquilos.
Lo cierto es que el CETI es un desastre. Los marroquíes y los argelinos han desplazado a la población subsahariana y son los que copan ahora la mayor parte de las habitaciones. Y mientras tanto, las autoridades prefieren guardar silencio y ocultar a la ciudadanía lo que pasa en un recinto que pagamos todos.