En nuestra edición de ayer este medio de comunicación daba en primicia una información relativa a un nuevo ciberataque.
En nuestra edición de ayer este medio de comunicación daba en primicia una información relativa a un nuevo ciberataque.
En esta ocasión, las alarmas del sector farmacéutico y sanitario de Ceuta se han encendido de forma coordinada tras detectarse una grave brecha de seguridad en el sistema de Receta Electrónica Médica Privada (REMPE), utilizado habitualmente por aseguradoras como Sanitas y Asisa.
Un presunto hackeo en la plataforma ha facilitado la emisión fraudulenta de prescripciones de Trankimazin, provocando una oleada de intentos de retirada de este potente psicotrópico en diferentes puntos de la ciudad.
La situación ha obligado a activar una alerta general en todas las farmacias de la Ciudad, motivando el goteo de personas que acudían con estas recetas falsificadas digitalmente ha sido constante, repitiéndose patrones sospechosos de solicitantes en distintos establecimientos.
Y nosotros nos preguntamos: ¿tan fácil es ésto?. ¿Cómo pueden ocurrir estas cosas?. Sinceramente, las empresas privadas que tienen este sistema de receta deberían utilizar todos los sistemas de seguridad ya que este tipo de medicamentos lo utilizan para drogarse, por lo que repercute muy seriamente en la salud.
Habrá que esperar que se adopten las medidas opotunas para impedir que este tipo de situaciones se vuelvan a producir.