El Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de nuestra ciudad se ha convertido, de un tiempo a esta parte, en un auténtico nido de conflictos que ha terminado incluso con la dimisión que ha presentado el director del mismo, José Durán, que ha saltado del barco antes de que se hunda.
El Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de nuestra ciudad se ha convertido, de un tiempo a esta parte, en un auténtico nido de conflictos que ha terminado incluso con la dimisión que ha presentado el director del mismo, José Durán, que ha saltado del barco antes de que se hunda.
Desde hace algún tiempo los sindicatos vienen denunciando los continuos conflictos que se están produciendo en este recinto, sobre todo por las disputas entre los inmigrantes de diferentes nacionalidades, que han terminado con agresiones, heridos y detenciones.
Luego se ha producido la sobreocupación del recinto, que ya tiene más de 600 residentes cuando sólo está preparado para 512 plazas, principalmente por la entrada de inmigrantes marroquíes, sin que nadie, oficialmente, haya dado una explicación.
Y ahora se ha producido el último episodio con la negativa para que entraran más personas, lo que dejó a 15 inmigrantes durmiendo fuera del recinto hasta que el Gobierno ha optado por dar marcha atrás en esta decisión.
Y para colmo, José Durán, ese director que nadie conoce porque nunca ha dado ninguna explicación ni ha atendido a la prensa, ha optado por irse, presuntamente superado por los conflictos. ¡Vaya panorama!