Lo que está pasando en nuestra ciudad con la empresa distribuidora de butano no tiene nombre, o más bien sí: cachondeo.
Lo que está pasando en nuestra ciudad con la empresa distribuidora de butano no tiene nombre, o más bien sí: cachondeo.
Lo que no se puede consentir, bajo ningún punto de vista, es que lo que hasta hace unos días se solucionaba con una simple llamada ahora se haya convertido en una auténtica odisea para los ceutíes que necesitan una botella.
A pesar de que el presidente de la Ciudad mantuvo una reunión con los máximos responsables de la empresa GASIB, encargada de la distribución de las botellas de butano, resulta que al parecer no ha servido absolutamente para nada puesto que persisten los inconvenientes.
Rellenar un formulario web específico o hablar con una línea telefónica automatizada son las dos “soluciones” que dio la empresa pero que no satisfacen a los ceutíes, los cuales no paran de quejarse de los problemas que encuentran para que se atiendan sus peticiones.
Una de dos, o el presidente de la Ciudad llama al orden a esta empresa o seguiremos con este auténtico pitorreo sólo para pedir una botella de butano. Cosas que sólo pasan en Ceuta.