El consejero de Fomento del Gobierno local, Alejandro Ramírez, anunciaba durante la jornada de ayer mantendrá una reunión la próxima semana con la Asociación de Empresarios de la Construcción para tratar la deuda impagada de la Ciudad con diferentes empresas.
El consejero de Fomento del Gobierno local, Alejandro Ramírez, anunciaba durante la jornada de ayer mantendrá una reunión la próxima semana con la Asociación de Empresarios de la Construcción para tratar la deuda impagada de la Ciudad con diferentes empresas.
Así lo reveló el consejero de Presidencia y Gobernación, Alberto Gaitán, quien ha asegurado que Ramírez “se ha comprometido a gestionar, analizar y canalizar dicha deuda para evitar los atrasos que hoy por hoy tienen estos empresarios”. Además, Gaitán ha afirmado que el Gobierno de la Ciudad “tiene un especial interés en que este asunto quede resuelto cuanto antes y de la mejor manera posible”.
Hasta ahí todo nos parece muy bien. Sin embargo, el Gobierno debe tener claro que con esta rápida acción también puede estar incurriendo en una gran injusticia y es con las deudas que el Ayuntamiento mantienen con otras muchas empresas porque, sencillamente, el interventor municipal tiene paradas estas aportaciones.
No es nada justo que se atienda rápidamente a un colectivo y se deje a un lado a otros muchos más que también han reclamado esta rápida acción. Lo dicho: o todos o ninguno.