El líder del partido localista Ceuta Ya!, Mohamed Mustafa, volvió a poner la nota negativa en la última sesión plenaria donde, una vez más, sacó el relucir el manido asunto de la convivencia.
El líder del partido localista Ceuta Ya!, Mohamed Mustafa, volvió a poner la nota negativa en la última sesión plenaria donde, una vez más, sacó el relucir el manido asunto de la convivencia.
En esta ocasión, Mohamed Mustafa no tuvo otra ocurrencia que poner en duda la honorabilidad de los diferentes tribunales debido al escaso número de plazas que consiguen los musulmanes que se presentan a estos procesos.
Esta situación evidencia que el líder de esta formación política carece absolutamente de vergüenza al acusar a funcionarios y poner de manifiesto que, con su actitud, son unos racistas al suspender a los musulmanes que concurren a estas plazas.
Hay que tener la cara muy dura y padecer una cristianofobia absoluta para hacer los comentarios que hizo en el pleno de la Asamblea. Quizás todo ello no sea más que producto de sus complejos y prejuicios como musulmán. No hay otra explicación alguna.