Por más que la Autoridad Portuaria se empeñe en “vendernos la moto”, lo que ha quedado demostrado a lo largo de los últimos años es que nuestra ciudad no es un puerto para escalas de cruceros.
Por más que la Autoridad Portuaria se empeñe en “vendernos la moto”, lo que ha quedado demostrado a lo largo de los últimos años es que nuestra ciudad no es un puerto para escalas de cruceros.
Aquí tiramos las campanas al vuelo cuando hoy atracan por primera vez hasta dos cruceros de forma simultánea cuando en otros puertos del entorno esta situación es lo más normal del mundo e incluso en el puerto de Málaga o Cádiz han llegado a alcanzar hasta cinco escalas en un mismo día.
Por este motivo, la Autoridad Portuaria se cree que aquí somos tontos y lo único que hacen es vender dos escalas que elevan a diez las de la presente temporada, es decir, una auténtica pobreza teniendo en cuenta el número de atraques que se llegan a producir en otros puertos.
Lo que hay que hacer es trabajar más por este sector y dejarse de ponerse tantas medallas que son totalmente injustificadas. Muchos viajes al extranjero pero muy pocos resultados. Los números hablan por sí solos.