Nuestra ciudad vuelve a pasar una "Semana Blanca" totalmente en "blanco". Y utilizamos esta expresión porque es normal que miles de ceutíes tengan que aprovechar los puentes o jornadas festivas para coger el barco e irse a la península o al extranjero.
Nuestra ciudad vuelve a pasar una "Semana Blanca" totalmente en "blanco". Y utilizamos esta expresión porque es normal que miles de ceutíes tengan que aprovechar los puentes o jornadas festivas para coger el barco e irse a la península o al extranjero.
Y la mayoría de ellos lo hacen por buscar cosas que en Ceuta no tienen ni pensamos que tengan ya que esta ciudad vive de eventos de segunda o tercera fila y, encima, tenemos que tragarnos actos que se organizan para una mínima presencia de personas, como aquellos en los que es protagonista la Fundación Premio Convivencia.
Sinceramente, nuestra ciudad no ofrece nada. Ceuta es un auténtico desierto cada vez que hay vacaciones y eso se demuestra en las calles donde, en muchas ocasiones, parece que estamos en la pandemia de la covid-19.
Otro año más, Ceuta pasa sin pena ni gloria esta "Semana Blanca" donde no ha habido de nada. Vamos, lo habitual.
