En la jornada del martes nos acostamos con unos datos poco esperanzadores para nuestra ciudad al confirmarse nueve positivos de golpe, algo que hizo que más de uno se mirara su propio ombligo para tener muy claro que todavía no hay nada conseguido.
En la jornada del martes nos acostamos con unos datos poco esperanzadores para nuestra ciudad al confirmarse nueve positivos de golpe, algo que hizo que más de uno se mirara su propio ombligo para tener muy claro que todavía no hay nada conseguido.
A pesar de la buena evolución de la pandemia en nuestra ciudad, lo cierto es que el menor descuido puede producir estos picos y que luego tengamos que lamentar medidas que esperamos poder desterrar de una vez por todas, pero con sentido común.
Lo que no se puede hacer es que todo el mundo esté en la calle cuando hay que recordar que todavía persiste el estado de alarma y hay muchísimos ciudadanos encerrados en sus casas sin querer ni tan siquiera pisar la calle por temor a un posible contagio.
Hay que tener mucha sensatez en este periodo de desescalada porque el remedio, como se suele decir, puede ser peor que la enfermedad y en esta ciudad, como en otras muchas, hay una gran cantidad de irresponsables.

