A primeras horas de la mañana de ayer desde el Gabinete de Prensa del Ayuntamiento se informaba, a través de una breve nota de prensa, de la suspensión del concierto del grupo Lagarto Amarillo previsto para este sábado. Y el motivo de la suspensión, según la nota de prensa, era por “problemas técnicos”.
A primeras horas de la mañana de ayer desde el Gabinete de Prensa del Ayuntamiento se informaba, a través de una breve nota de prensa, de la suspensión del concierto del grupo Lagarto Amarillo previsto para este sábado. Y el motivo de la suspensión, según la nota de prensa, era por “problemas técnicos”.
Lógicamente pensamos que estas cuestiones técnicas aducidas no tienen que ver nada con la realidad del asunto porque la suspensión se debió, simple y llanamente, a las escasas entradas vendidas para asistir al concierto.
Desde este medio ya hemos advertido en otras ocasiones que la programación cultural es muy importante y se debe acertar porque encima de que tenemos poco hay que procurar que lo poco sea, cuanto menos, de cierta calidad. Pues bien, este año ha vuelto a pasar lo mismo.
El año pasado se patinó con una obra anunciada para niños que en verdad era un auténtico drama y este año se vuelve a tropezar con la misma piedra con un concierto que apenas ha vendido entradas, y eso que hasta ofrecieron cuatro entradas a sortear por los medios de comunicación.
Lo dicho, hay que afinar más la puntería para luego no tener que aducir a “problemas técnicos”.

