En estos días hemos vivido en nuestra ciudad determinadas protestas y declaraciones de funcionarios locales que ya están más que hartos de sufrir agresiones y que la justicia proteja a los agresores.
En estos días hemos vivido en nuestra ciudad determinadas protestas y declaraciones de funcionarios locales que ya están más que hartos de sufrir agresiones y que la justicia proteja a los agresores.
Los funcionarios de prisiones han dejado claro que están padeciendo continuas agresiones por parte de internos y hace algunos días también los profesionales del sector sanitario daban a conocer los datos de las agresiones físicas y verbales que sufrían con relativa frecuencia los médicos y las enfermeras.
Sin embargo, parece que los gobernantes les dan la espalda a estos colectivos cuando lo que deberían de hacer es protegerlos y, en caso necesario, sancionar o castigar duramente a los infractores porque no se puede seguir consintiendo por más tiempo que se mantengan estas situaciones discriminatorias.
Al fin y al cabo se trata de trabajadores que reclaman un mayor apoyo para poder desarrollar su trabajo con tranquilidad. ¿Tanto cuesta dar una respuesta a ello?. Pues, manos a la obra.

