El portavoz del Gobierno decía recientemente que la Ciudad y la Delegación del Gobierno no va a bajar los brazos en relación a luchar por normalizar la frontera del Tarajal.
El portavoz del Gobierno decía recientemente que la Ciudad y la Delegación del Gobierno no va a bajar los brazos en relación a luchar por normalizar la frontera del Tarajal.
Pero es que aquí y tal y como está la cosa ya no vale con no bajar los brazos, sino que lo único que cabe es tomar el toro por los cuernos y actuar ya, porque cada minuto que pasa, cada segundo que se escapa, el comercio ceutí muere un poco más y los trabajadores del sector ven más cerca su incursión en las ya largas listas de desempleados de Ceuta.
El problema que tiene el Gobierno, al igual que la Delegación del Gobierno, es que no tienen lo que hay que tener para frenar esta situación y no estar continuamente bajándose los pantalones a los caprichos del país vecino. Ya está bien, antes están los intereses de Ceuta y de los ceutíes que lo que quieran buscar los súbditos marroquíes. Ceuta no se puede permitir ni un minuto más este caos que está provocando la frontera.

