Decir que Marruecos hace en la frontera del Tarajal lo que le da absolutamente la gana no es descubrir nada nuevo. Sin embargo, lo peor es cuando lo hace en el momento que las autoridades españoles presumen de una gran colaboración con el país marroquí a todos los niveles.
Decir que Marruecos hace en la frontera del Tarajal lo que le da absolutamente la gana no es descubrir nada nuevo. Sin embargo, lo peor es cuando lo hace en el momento que las autoridades españoles presumen de una gran colaboración con el país marroquí a todos los niveles.
¿Gran colaboración? Algo para poner en duda porque Marruecos sigue a lo suyo en la frontera y hace y deshace como quiere, sin importarle un pimiento lo que pase en nuestra ciudad.
Y ahora vendrán diciendo que es un país soberano. Hasta ahí llegamos, pero lo cierto es que Marruecos cierra la frontera cuando quiere, la abre cuando le apetece, deja pasar a quien se le antoja y cumple las normas cuando ellos quieren cumplirlas. Lo demás: todo un caos.
Así, con este vecino, poco podemos avanzar porque la frontera continuará siendo un nido de avalanchas, aglomeraciones y cierres continuos. Una lástima.

