Ya hemos comentado en anteriores ocasiones que los retrasos en los pagos a los proveedores suelen ser algo habitual en las administraciones. Sin embargo, lo que ocurre en Ceuta es algo que rebasa todos los límites soportables.
Ya hemos comentado en anteriores ocasiones que los retrasos en los pagos a los proveedores suelen ser algo habitual en las administraciones. Sin embargo, lo que ocurre en Ceuta es algo que rebasa todos los límites soportables.
No han sido uno ni dos ni tres sino muchísimas más las empresas, los clubes y las personas que han denunciado en reiteradas ocasiones el lamentable retraso que se produce en Ceuta por parte del Ayuntamiento a la hora de hacer frente a estos pagos.
El interventor municipal sigue sin respetar los plazos, alargando hasta el límite muchos de ellos y provocando una palabra que le gusta mucho decir al presidente de la Ciudad, Juan Vivas, en sus últimas comparecencias: ruina.
Ni la consejera de Hacienda ni el propio Vivas hacen absolutamente nada para remitir esta anómala situación que requiere soluciones urgentes. Todo lo demás sería que Vivas no llega a ser el presidente de todos los ceutíes sino de unos pocos.

