En esta ciudad tenemos una mala costumbre: criticar en los bares y luego no acudir a los sitios. Así de claro.
En esta ciudad tenemos una mala costumbre: criticar en los bares y luego no acudir a los sitios. Así de claro.
En Ceuta se organizan muchas veces actos que valen la pena y que desearían acoger otras autonomías pero con la diferencia de que aquí siempre suelen ir “cuatro gatos” y los que hablan tanto en las redes sociales o critican tanto en otros sitios optan sencillamente por no aparecer.
En la jornada de ayer vivimos una situación de este tipo con motivo de un torneo de fútbol sala donde participaba el Futsi Navalcarnero, o lo que es lo mismo, uno de los clubes más laureados de España y del continente europeo. Sin embargo, el pabellón de La Libertad registró una mínima presencia de aficionados.
Aquí lo que se evidenció es que en esta ciudad cada uno va a lo suyo y le importa muy poco lo de los demás. “Si no lo organizo yo pues no voy”, parece ser la consigna. Un grave error, sin duda, que va en contra de todos y en beneficio de nadie. Así somos en esta bendita ciudad.

