En los últimos días hemos asistido a la desarticulación de hasta tres organizaciones que se dedicaban al traslado de inmigrantes irregulares a la península. El trabajo de la Policía Nacional y de la Guardia Civil ha permitido estas detenciones.
En los últimos días hemos asistido a la desarticulación de hasta tres organizaciones que se dedicaban al traslado de inmigrantes irregulares a la península. El trabajo de la Policía Nacional y de la Guardia Civil ha permitido estas detenciones.
Sin duda alguna, somos de la opinión de que se trata de un trabajo muy importante, sobre todo en una ciudad donde la elevada presencia de inmigrantes clandestinos conduce a todo tipo de picarescas y de delitos.
Lo que pasa es que no sabemos si la desarticulación de estas tres redes en poco tiempo es un trabajo que se viene repitiendo a lo largo del año y al que ahora se le está dando publicidad a través de notas de prensa, lo cual no llegaríamos a comprender salvo bajo el prisma de meros datos estadísticos.
Cuando se producen operaciones de este tipo hay que aplaudir, pero lo cierto es que tampoco es para tirar las campanas al vuelo. Al menos si la cifra se reduce a las ofrecidas en estos últimos días.

