En los últimos años Ceuta se ha caracterizado por ser una ciudad que acoge eventos de segunda o de tercera fila, algunos incluso más alejados de estas posiciones de privilegio, pero de primer orden hace ya muchos pero que muchos años que no hay nada atractivo.
En los últimos años Ceuta se ha caracterizado por ser una ciudad que acoge eventos de segunda o de tercera fila, algunos incluso más alejados de estas posiciones de privilegio, pero de primer orden hace ya muchos pero que muchos años que no hay nada atractivo.
Mucho hablar de que somos una ciudad que damos facilidades a todo el mundo y muy acogedora -de hecho acogemos a personajes que echan raíces aquí y encima son desagradecidos- pero a la hora de la verdad no apostamos por ningún evento de primer orden que centre la atención de todo el mundo.
Aquí muchas fases de sector pero ninguna selección absoluta cruza el Estrecho para jugar al menos un partido amistoso. Los ceutíes se tienen que ir a la otra orilla para presenciar algún evento de interés, a sabiendas de que en Ceuta no lo van a encontrar por muchas razones que ya habrá tiempo de concretar.
Y lo cierto es que muchos políticos aplauden que no haya nada. Si por ellos fuera todo el dinero se destinaría a ayudas sociales y de otro tipo, pero nada para el deporte o la cultura que, al fin y al cabo, son las que más interés concitan.
Ceuta sigue siendo una ciudad “muerta” de eventos de primer orden. Y el que diga lo contrario es que quiere consolarse.

