Es una de las caras más oscuras de nuestra ciudad y nunca mejor dicho: es el vandalismo que no cesa ni con el toque de queda ni que respeta absolutamente a nada ni a nadie.
Es una de las caras más oscuras de nuestra ciudad y nunca mejor dicho: es el vandalismo que no cesa ni con el toque de queda ni que respeta absolutamente a nada ni a nadie.
Nuestra ciudad suele amanecer casi todos los días con la noticia de que un contenedor o un vehículo han sido calcinados en distintas zonas de la ciudad, principalmente en la periferia, como consecuencia de la acción de un grupo de cobardes que prenden fuego a los coches y a los contenedores y luego se dan a la fuga.
Es lo que tenemos desde hace varios meses. A un grupo de aburridos que la emprenden con este mobiliario o con los coches sin que puedan ser arrestados por los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado porque lo hacen con nocturnidad, alevosía y cobardía.
En Ceuta hay que desterrar ya este tipo de comportamientos que nada favorecen al conjunto de la sociedad. Estas personas sobran en cualquier sitio y aquí mucho más.

