Que en nuestra ciudad las armas circulan como perro por su casa es algo que salta a la vista. No hay más que echar un vistazo a las detenciones de menores y mayores con distintas armas de fuego para determinar la facilidad con la que algunos tienen acceso a las mismas en este trozo de tierra.
Que en nuestra ciudad las armas circulan como perro por su casa es algo que salta a la vista. No hay más que echar un vistazo a las detenciones de menores y mayores con distintas armas de fuego para determinar la facilidad con la que algunos tienen acceso a las mismas en este trozo de tierra.
Lógicamente, es un asunto que crea inseguridad e inquietud en los muchos ciudadanos que quieren vivir tranquilamente. Sin embargo, no hay una sola semana donde no se haga referencia a un suceso con armas de fuego de por medio.
La Policía Nacional y la Guardia Civil, así como la Policía Local en su caso, tendrían que tener más mano dura con estos hechos y seguir la pista de la procedencia de dichas armas, sobre todo porque en muchos casos estamos hablando de menores que acceden con total impunidad a las armas.
Aquí hay que cortar por lo sano o, de lo contrario, volveremos a vivir épocas no muy lejanas donde los tiroteos se convertían en totalmente habituales. Una estampa que parecía haber quedado atrás. Craso error.

