Los ceutíes están muy quemados. Y cada día que pasa todavía más. Y lo están por los cientos de marroquíes que siguen frecuentando el centro, las barriadas y las zonas de monte con total impunidad.
Los ceutíes están muy quemados. Y cada día que pasa todavía más. Y lo están por los cientos de marroquíes que siguen frecuentando el centro, las barriadas y las zonas de monte con total impunidad.
Ni es lógico ni normal que más de un mes después del asalto al espigón del Tarajal todavía tengamos por las calles casi 3.000 personas que siguen haciendo lo que les da la gana y que, a medida que pasan los días, cada vez se ponen más pesados con los ciudadanos.
Ya a esta redacción han llegado informaciones de enfrentamientos entre ceutíes e inmigrantes motivados por la actitud de estos marroquíes que incluso llegan a exigir dinero o comida. ¡Ya está bien!
O la delegada del Gobierno sale de su escondite y empieza a tomar medidas o cualquier día vamos a tener que contar aquí algún suceso que no nos gustaría, sobre todo viendo el cariz que están tomando los acontecimientos.

