La política de viviendas que hay en esta ciudad, lamentablemente, es inexistente. No se comprende que exista una empresa dedicada a este sector, como Emvicesa, y sin embargo la gestión sea tan deficitaria.
La política de viviendas que hay en esta ciudad, lamentablemente, es inexistente. No se comprende que exista una empresa dedicada a este sector, como Emvicesa, y sin embargo la gestión sea tan deficitaria.
La ciudad posee desde hace años numerosos recursos de viviendas destinadas a jóvenes y mayores, que permanecen abandonados, dejados de la mano de Dios, cerrados, sin ser utilizados, pese a las numerosas demandas existentes.
Esta penosa gestión está provocando que los partidos de la oposición estén continuamente utilizando este hecho para lanzar dardos, no con falta de razón, hacia una gestión que deja mucho que desear y cada vez más deficitaria.
El Ejecutivo local no puede permitirse este lujo si realmente se preocupa y ocupa de las necesidades de la población de Ceuta, una población en la que la vivienda escasea y son numerosas las personas que demandan una vivienda digna, y que estas promociones se convierten en la única fórmula viable para poder optar a ese sueño.
La Ciudad debe comenzar a trabajar en serio para dar respuesta y solución a este grave problema y Emvicesa no puede seguir demorando ni un segundo más el dar solución a esas viviendas para jóvenes y mayores que permanecen cerradas mientras muchos ceutíes que podrían estar ocupándolas, siguen buscando una vivienda digna de manera desesperada. Si finalmente Emvicesa no cumple con los objetivos por los que fue creada, mejor será que eche el cierre y el Gobierno reconduzca o ponga en marcha medidas eficaces y más contundentes para acabar con el grave problema de la falta de viviendas.
