El pasado martes, un hombre resultó herido por la caída de una cornisa de la azotea de un céntrico edificio. Fractura de cráneo y evacuación a Málaga ha sido el resultado. Ahora parece que los ceutíes no solo debemos temer dejarnos los dientes en el suelo y rompernos los huesos por las losetas deslizantes, sino que últimamente el desprendimiento de cascotes en edificios se ha convertido en una constante.
El pasado martes, un hombre resultó herido por la caída de una cornisa de la azotea de un céntrico edificio. Fractura de cráneo y evacuación a Málaga ha sido el resultado. Ahora parece que los ceutíes no solo debemos temer dejarnos los dientes en el suelo y rompernos los huesos por las losetas deslizantes, sino que últimamente el desprendimiento de cascotes en edificios se ha convertido en una constante.
Lo que cabe preguntarse es por el tipo de inspecciones que la Ciudad lleva a cabo en los edificios. Una pregunta que tiene una rápida respuesta: NINGUNO. Desde los grupos de la oposición e incluso desde el Colegio Oficial de Arquitectos, más de una vez se ha reclamado la puesta en marcha de una ordenanza de Inspección Técnica de Edificios (ITE), sin haber conseguido nada al respecto.
Una ordenanza que es obligatoria desde el año 2012 y que el Gobierno parece ignorar. Llegados a este punto, con un hombre ingresado en estas circunstancias, ¿quién va a asumir la responsabilidad?

