La Confederación de Empresarios de Ceuta (CECE) ha trasladado al Ministerio de Economía, Comercio y Empresa algunas de las principales barreras aduaneras y normativas que, a su juicio, limitan el desarrollo económico de la ciudad y reducen la competitividad de sus empresas. La organización empresarial ha mantenido una reunión de trabajo con la Dirección General de Política Económica para exponer las dificultades que afectan al tráfico de mercancías, la actividad comercial, el funcionamiento del puerto y la capacidad de atraer inversiones.
La Confederación de Empresarios de Ceuta (CECE) ha trasladado al Ministerio de Economía, Comercio y Empresa algunas de las principales barreras aduaneras y normativas que, a su juicio, limitan el desarrollo económico de la ciudad y reducen la competitividad de sus empresas. La organización empresarial ha mantenido una reunión de trabajo con la Dirección General de Política Económica para exponer las dificultades que afectan al tráfico de mercancías, la actividad comercial, el funcionamiento del puerto y la capacidad de atraer inversiones.
Durante el encuentro, los representantes de la CECE defendieron que la singular situación administrativa y regulatoria de Ceuta continúa generando obstáculos que impiden aprovechar plenamente las oportunidades derivadas de su posición estratégica entre Europa y África. Entre los problemas planteados figuran las dificultades para comercializar determinados productos en igualdad de condiciones con el resto del territorio nacional y europeo, la duplicidad de controles administrativos entre la ciudad y la Península, las complicaciones en los procesos de logística inversa y devolución de mercancías, así como la existencia de normativas que consideran desfasadas y poco adaptadas a las dinámicas económicas actuales.
La reunión se enmarca en la línea de trabajo que la Confederación viene desarrollando desde hace meses para visibilizar las dificultades estructurales que soporta la economía ceutí. En este contexto, la organización recordó que recientemente presentó un informe técnico-económico sobre algunas de estas barreras aduaneras, documento que fue remitido tanto al Ministerio de Economía como a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia y a otras administraciones e instituciones con competencias en la materia.
Según la CECE, el impacto de estas limitaciones va más allá de los efectos cuantificables recogidos en dicho informe. La Confederación sostiene que existen consecuencias indirectas que afectan al desarrollo de la ciudad, como inversiones que finalmente no se materializan, proyectos empresariales que son descartados, oportunidades comerciales perdidas, una menor competitividad para las empresas locales y un deterioro de la posición estratégica del puerto.
Uno de los aspectos que la organización considera más relevantes de la reunión es que la Dirección General de Política Económica compartió la necesidad de analizar estas cuestiones y señaló el procedimiento previsto en el artículo 28 de la Ley de Garantía de la Unidad de Mercado como una posible vía para canalizar formalmente las reclamaciones y favorecer la coordinación entre las distintas administraciones implicadas.
Para la CECE, este planteamiento supone un avance en el reconocimiento de unas dificultades que, a su entender, no pueden seguir considerándose problemas exclusivamente territoriales. La organización empresarial sostiene que se trata de obstáculos regulatorios que afectan al normal funcionamiento de la actividad económica y que requieren una respuesta conjunta por parte de las administraciones competentes.
La Confederación ha anunciado además que continuará desarrollando esta agenda institucional durante las próximas semanas. Entre las próximas actuaciones previstas figura una reunión con la CNMC para profundizar en el contenido del informe presentado y seguir impulsando reformas orientadas a eliminar las trabas que, según defiende, condicionan el crecimiento económico de la ciudad.
Desde la organización empresarial insisten en que Ceuta necesita un marco regulatorio más moderno y eficiente, adaptado a sus particularidades y a su posición geográfica, con el objetivo de favorecer el comercio, la actividad logística, el turismo, la llegada de inversiones y la creación de empleo. Según la CECE, mantener procedimientos administrativos y normativas alejadas de la realidad económica actual supone una desventaja competitiva que la ciudad no puede permitirse seguir soportando.



