La institución propone ayudas directas, bonificaciones laborales, medidas para proteger el empleo y una estrategia para recuperar el consumo, el turismo y la confianza de los inversores.
La institución propone ayudas directas, bonificaciones laborales, medidas para proteger el empleo y una estrategia para recuperar el consumo, el turismo y la confianza de los inversores.
La Cámara de Comercio de Ceuta ha reclamado a las distintas administraciones una respuesta económica extraordinaria para hacer frente al impacto que la actual crisis está provocando sobre el tejido empresarial de la ciudad. La institución considera prioritario actuar con rapidez para evitar el cierre de negocios, proteger los puestos de trabajo y recuperar cuanto antes la actividad económica.
Desde el inicio de la crisis, la Cámara ha reforzado la atención directa a empresarios y trabajadores autónomos, al tiempo que ha elaborado un análisis sobre las consecuencias económicas de la situación y ha colaborado en la gestión de ayudas destinadas a los establecimientos afectados por la suspensión de las fiestas patronales.
Sin embargo, la institución considera que las medidas adoptadas deben ir acompañadas de un plan económico de mayor alcance, capaz de sostener a las empresas durante el periodo de incertidumbre y sentar las bases de la recuperación.
Ayudas directas para evitar cierres
Una de las principales propuestas pasa por recuperar un programa extraordinario de ayudas dirigido a pymes, microempresas y autónomos, tomando como referencia iniciativas anteriores como ‘Ceuta Resiste’.
El objetivo sería compensar parte de las pérdidas sufridas, contribuir al pago de los gastos fijos y evitar que empresas que hasta ahora eran viables tengan que cerrar sus puertas o recurrir a despidos como consecuencia de la caída de la actividad.
La Cámara entiende que el impacto no se limita a los negocios que han tenido que cerrar temporalmente. También existen empresas que han continuado abiertas pero han sufrido una reducción significativa de clientes, ventas, reservas o contrataciones.
Por ello, reclama que las futuras medidas tengan en cuenta también a este segundo grupo de empresas.
Protección del empleo y reducción de costes laborales
La institución ha trasladado al Servicio Público de Empleo Estatal y al Ministerio de Trabajo y Economía Social un plan de choque basado en dos grandes líneas de actuación.
La primera contempla mecanismos extraordinarios para las empresas cuya actividad se haya visto paralizada o seriamente reducida. Entre las propuestas figuran la agilización de los expedientes temporales de empleo, la adaptación de jornadas y plantillas a la evolución de cada negocio y la exoneración del 100 % de las cotizaciones empresariales correspondientes a los trabajadores y periodos afectados.
La Cámara también plantea bonificaciones temporales para las empresas que mantengan sus plantillas pese a la reducción de actividad, con la intención de que la crisis no termine transformándose en una destrucción de empleo.
El planteamiento incluye además medidas específicas para los autónomos afectados y procedimientos simplificados que permitan acelerar la concesión de ayudas y prestaciones.
Más bonificaciones para sostener a las empresas
Como segunda gran línea, la Cámara propone recuperar el anterior sistema porcentual de bonificaciones de las cuotas empresariales a la Seguridad Social y elevarlo hasta el 75 %, extendiéndolo además a sectores estratégicos que actualmente no están incluidos.
La institución reclama que estas bonificaciones se apliquen directamente y de forma automática en las liquidaciones mensuales, reduciendo trámites y proporcionando mayor liquidez a las empresas.
A juicio de la Cámara, una reducción inmediata de los costes laborales permitiría a los negocios afrontar mejor la caída de actividad, conservar puestos de trabajo y estar en mejores condiciones para contratar cuando se recupere la demanda.
Reactivar el consumo y devolver visitantes a Ceuta
La recuperación económica, según la institución cameral, no puede depender únicamente de medidas dirigidas a las empresas. También será necesario volver a movilizar el consumo.
Por ello, plantea campañas e incentivos destinados a generar actividad en sectores especialmente sensibles como el comercio, la hostelería y los servicios.
La Cámara considera igualmente prioritario reconstruir la imagen exterior de Ceuta. La crisis puede seguir teniendo consecuencias sobre el turismo incluso después de que se recupere la normalidad, especialmente a través de la reducción de reservas y de la pérdida de confianza entre potenciales visitantes.
Para combatir ese impacto, propone campañas de promoción fuera de la ciudad, presencia en medios y plataformas turísticas, visitas de periodistas y operadores, incentivos relacionados con transporte y alojamiento y la celebración de eventos capaces de atraer visitantes.
Un mensaje para inversores y empresas
La institución quiere extender esa estrategia al ámbito empresarial. La Cámara considera necesario evitar que la situación actual genere una percepción de inestabilidad que pueda frenar futuras inversiones.
Para ello, propone reforzar la presencia de Ceuta en foros económicos y tecnológicos, ferias y misiones comerciales, además de organizar encuentros con empresas e inversores y establecer un contacto directo con potenciales proyectos.
El propósito es transmitir una imagen de una ciudad capaz de recuperar la normalidad y ofrecer oportunidades para desarrollar actividad económica.
La Cámara de Comercio defiende que la crisis exige una respuesta coordinada entre las administraciones y que el apoyo económico debe servir para evitar cierres, proteger el empleo y recuperar la confianza.
Con este conjunto de propuestas, la institución pretende que el impacto de la crisis no termine dejando una segunda factura para Ceuta: una economía más débil, negocios cerrados, puestos de trabajo perdidos y una pérdida prolongada de confianza exterior.



