Las polémicas que rodean a Servilimpce llevan demasiado tiempo ocupando titulares y conversaciones en la calle.
Las polémicas que rodean a Servilimpce llevan demasiado tiempo ocupando titulares y conversaciones en la calle.
Denuncias, enfrentamientos y acusaciones han terminado proyectando una imagen preocupante de una empresa que debería estar centrada exclusivamente en prestar un servicio esencial para los ciudadanos.
Cuando los problemas persisten durante años, la responsabilidad deja de ser únicamente de quienes los protagonizan. También alcanza a quienes tienen la obligación de corregirlos.
Gobernar implica asumir decisiones difíciles. Y, sobre todo, asumir las consecuencias cuando esas decisiones no producen los resultados esperados. Y esto es lo que le ha pasado a usted señor Vivas, que quiso cortarle la cabeza a la persona equivocada, a la que realmente puso en orden la empresa, para dejarlas en mano del ahora presidente de la misma, que lo que ha evidenciado en este tiempo es que no tiene ni idea de lo que tiene entre manos, pero claro, reconocer eso sería reconocer que se equivocó, ¿verdad señor Vivas? y eso en su diccionario no se contempla, ¿verdad? Pues nada, siga mirando hacia otro lado mientras los problemas en Servilimpce se agudizan y se multiplican por no ser capaz de reconocer su torpeza y asumir que el señor Ramírez no vale ni para pegar sellos.



