El presidente Juan Vivas ha regresado de Madrid con buenas sensaciones. Habla de una reunión “muy positiva” con la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y asegura que tanto él como la consejera Kissy Chandiramani se sintieron escuchados. Tres asuntos sobre la mesa: inclusión social, menores migrantes y modelo económico. Tres pilares clave para el presente y el futuro de Ceuta. Pero, como siempre, la gran pregunta es si de esa foto saldrá algo más que palabras.
El presidente Juan Vivas ha regresado de Madrid con buenas sensaciones. Habla de una reunión “muy positiva” con la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y asegura que tanto él como la consejera Kissy Chandiramani se sintieron escuchados. Tres asuntos sobre la mesa: inclusión social, menores migrantes y modelo económico. Tres pilares clave para el presente y el futuro de Ceuta. Pero, como siempre, la gran pregunta es si de esa foto saldrá algo más que palabras.
Porque los ceutíes ya estamos acostumbrados a los compromisos “muy favorables” que se quedan en el aire. Planes, estrategias, promesas y mesas de trabajo que luego se diluyen con el paso de los meses. Ceuta necesita hechos, no gestos. Si de verdad existe una voluntad política de reducir las desigualdades, garantizar una financiación justa y ayudar a la Ciudad a superar el reto migratorio, entonces ha llegado la hora de concretar plazos, cifras y actuaciones reales.
El plan de inclusión social, por ejemplo, no puede seguir siendo una declaración de buenas intenciones. Las brechas que separan a Ceuta del resto de España en empleo, educación o renta no se cierran con discursos. Tampoco el drama de los menores no acompañados se resuelve con agradecimientos: hace falta un compromiso estable, sostenido y coordinado.
Y en cuanto al modelo económico, la transformación que Vivas defiende —más servicios digitales, más turismo, más Europa— solo será posible si se acompaña de incentivos eficaces y de un apoyo real del Estado. Ceuta no puede construir un futuro nuevo con herramientas viejas.
Por eso, esta vez, ojalá no sea una reunión más para la galería. Que la foto con Montero no acabe en el álbum de las promesas incumplidas, sino en el capítulo de los acuerdos que se cumplieron. Ceuta no necesita más titulares amables: necesita resultados.


