Se viene hablando de las continúas peleas y fugas del pabellón, del deterioro y destrozo del mobiliario, la situación parece no cambiar y el Gobierno de la Ciudad lo viene denunciando también desde hace días. Ahora los vecinos denuncian públicamente que no pueden más y que viven con miedo en sus propias casas. ¿Hasta dónde vamos a llegar?
Se viene hablando de las continúas peleas y fugas del pabellón, del deterioro y destrozo del mobiliario, la situación parece no cambiar y el Gobierno de la Ciudad lo viene denunciando también desde hace días. Ahora los vecinos denuncian públicamente que no pueden más y que viven con miedo en sus propias casas. ¿Hasta dónde vamos a llegar?
“No sabemos si se esconderán en nuestros portones, no sabemos que harán la próxima vez que se escapen. Además, tenemos que aguantar los gritos hasta altas horas de la madrugada, aquí no hay quien coja el sueño, es imposible vivir así. No queremos más seguridad, queremos que se los lleven a otro lado, esto es un pabellón deportivo y lo que hay alrededor es una barriada”, afirma un vecino que atendió a La Verdad de Ceuta.
“Nadie entiende que hacen en un pabellón que habitualmente es utilizado por niños y en el que no paran de romperse cosas”. Fuentes propias nos confirman que, en Santa Amelia, donde las autoridades y personal de seguridad tuvieron que requisar hojas de cristales con una empuñadura de cinta aislante, o patas de sillas que podrían usar como armas, ocurre lo mismo.
La Delegación sigue sin tomar cartas en el asunto y la situación se está yendo de las manos, “seguramente si algún responsable en la materia viviera en dicha barriada las cosas serían bien distintas”, aseguran.


