La selección española masculina de waterpolo se proclamaba en el día de ayer subcampeona de Europa tras caer derrotada en los penaltis ante Serbia. El campeonato realizado por los españoles ha sido formidable y la derrota ha sido un varapalo, pues una vez más se ha rozado el oro, un oro europeo que se nos resiste. En definitiva, cualquiera de los dos equipos podría haber sido campeón, pero la suerte en los lanzamientos de penalti no está con España, tampoco en waterpolo.
La selección española masculina de waterpolo se proclamaba en el día de ayer subcampeona de Europa tras caer derrotada en los penaltis ante Serbia. El campeonato realizado por los españoles ha sido formidable y la derrota ha sido un varapalo, pues una vez más se ha rozado el oro, un oro europeo que se nos resiste. En definitiva, cualquiera de los dos equipos podría haber sido campeón, pero la suerte en los lanzamientos de penalti no está con España, tampoco en waterpolo.
Al final del encuentro, ambos equipos se quedaron en el agua felicitándose por el campeonato realizado, una muestra indudable de lo grande que es este deporte y lo que significan estas dos selecciones. España volverá a una final, y esperemos que pronto veamos un oro europeo en las vitrinas de España. Un orgullo.
