Decíamos ayer que no había que estar preocupado por la derrota sufrida por la AD Ceuta pues estamos en pretemporada y ahora no es el momento de sacar conclusiones. Y esto se le podía aplicar al Real Madrid en sus partidos frente al Bayer o Arsenal, pero no en el partido de la madrugada del viernes frente al Atlético de Madríd, en el que hizo un ridículo histórico recibiendo siete goles.
Decíamos ayer que no había que estar preocupado por la derrota sufrida por la AD Ceuta pues estamos en pretemporada y ahora no es el momento de sacar conclusiones. Y esto se le podía aplicar al Real Madrid en sus partidos frente al Bayer o Arsenal, pero no en el partido de la madrugada del viernes frente al Atlético de Madríd, en el que hizo un ridículo histórico recibiendo siete goles.
Nadie esperaba que podía perder por siete a tres, pero sí había dado muestras en los dos primeros partidos de pretemporada de que el equipo iba por el mismo camino de la temporada anterior, una de las peores del Real Madrid en los últimos años.
Zidane se ha equivocado y la revolución que iba a realizar se ha quedado en nada pues sólo ha echado a Reguilón, uno de los mejores del pasado año, a Llorente y Ceballos. Mantiene a jugadores como Marcelo, Isco, Sergio Ramos o Kroos que se pasean por el campo y que no deberían haber seguido en el equipo, pero el entrenador francés ha querido mantener a la vieja guardia y esta ya está para pocas guerras, por no decir para ninguna.
