La Regional ha tocado fondo esta temporada debido a la decisión de una serie de equipos de no aceptar sanciones impuestas por el Juez Único de Competición.
La Regional ha tocado fondo esta temporada debido a la decisión de una serie de equipos de no aceptar sanciones impuestas por el Juez Único de Competición.
La Federación, como no podía ser de otra manera, actuó con dureza y no permitió a estos conjuntos campar a sus anchas por la competición y evitar las sanciones que algunos primero se ganaron en el campo y otros más tarde, en los despachos, por no aceptarlas llevando a una especie de huelga que otros equipos afines siguieron.
Esto ha provocado que ahora mismo la competición esté paralizada con sólo cuatro equipos en liza, aunque la Federación no está dispuesto a ceder ante la presión de los equipos que decidieron retirarse y programar los partidos que restan por disputar.
El deseo es que estos encuentros se puedan jugar sin ningún problema y que los que se quisieron ir de la competición dejen a los otros en paz ya que, si el Ceuta ascendiese a Segunda B habría una plaza en la Tercera División y no sería de recibo perderla por no poder continuar una competición que algunos han querido torpedear sin que les asista la razón.
