El pasado domingo se vivió una situación penosa con la lesión de la portera Ana del Luis de Camoens de la Segunda División Femenina. La portera estuvo más de diez minutos tumbada sobre el terreno de juego del ‘Martínez Pirri’ hasta que responsables del equipo ceutí y de la Federación de Fútbol –también colaboró un auxiliar del Granada CF- la pudieron sacar. Todo esto pasó por la falta de asistencia médica en el campo, aunque la ambulancia llegó aproximadamente a los quince minutos de que se diera el aviso.
El pasado domingo se vivió una situación penosa con la lesión de la portera Ana del Luis de Camoens de la Segunda División Femenina. La portera estuvo más de diez minutos tumbada sobre el terreno de juego del ‘Martínez Pirri’ hasta que responsables del equipo ceutí y de la Federación de Fútbol –también colaboró un auxiliar del Granada CF- la pudieron sacar. Todo esto pasó por la falta de asistencia médica en el campo, aunque la ambulancia llegó aproximadamente a los quince minutos de que se diera el aviso.
Y uno se pregunta qué hubiese pasado si la lesión hubiese sido más grave. Quizás estaríamos ahora lamentándonos de esa falta de asistencia en el campo que también se produce en otras modalidades deportivas sin que nadie intervenga. Los conjuntos ceutíes de categoría nacional, como es el caso del Luis de Camoens, reciben importantes subvenciones y una pequeña parte de este dinero que reciben del Ayuntamiento debería ir destinada a que los deportistas estuviesen protegidos de cualquier accidente o incidente. La Ciudad, por tanto, debe obligar a todos aquellas entidades que reciben subvención a que tengan siempre disponible asistencia médica cuando se esté celebrando actividad deportiva.
Lo del domingo, y estamos hablando de una categoría como la Segunda División, aunque podría haber pasado en cualquier otro sitio, no debe volver a ocurrir pues en otra ocasión quizás tengamos que lamentarnos de un incidente más grave.
