El VAR parecía que iba a ser la panacea del futbol español. Con su implantación parecía que provocaría la eliminación de las polémicas en el balompié español y que los aficionados íbamos a dejar de discutir las jugadas el día después. Pero la realidad ha sido bien diferente y con el VAR no se han eliminado las situaciones polémicas, sino todo lo contrario.
El VAR parecía que iba a ser la panacea del futbol español. Con su implantación parecía que provocaría la eliminación de las polémicas en el balompié español y que los aficionados íbamos a dejar de discutir las jugadas el día después. Pero la realidad ha sido bien diferente y con el VAR no se han eliminado las situaciones polémicas, sino todo lo contrario.
El VAR no está dejando contento a casi nadie, y si no que se lo pregunten a los componente del Sevilla –tras la expulsión de Roque Mesa frente al Real Betis- o al Barcelona –tras la roja de Langlet frente al Girona- por poner dos claros ejemplos.
El VAR lo que sí está provocando es que hayan salido las primeras voces en su contra y que estén pidiendo su eliminación o bien que se mejore y sea más preciso en jugadas como los fuera de juego en los que al parecer no se utilizan todos los medios necesarios para evitar los problemas.
En fin, que la polémica sigue en el fútbol e incluso con el VAR
