La noticia del último día del año fue la marcha de Willy de la AD Ceuta. Una noticia que, a fuerza de ser sinceros, no esperábamos casi nadie pues aunque es verdad que no estaba jugando como en temporadas anteriores nadie podría imaginar que por su cabeza pasaba la posibilidad de marcharse del club ceutí donde siempre se le ha querido, y si no que se lo pregunten a la afición con su ya famoso "¡Willy, Willy!" cada vez que aparecía por el ‘Alfonso Murube’. Era el ídolo de una afición deseosa de que su equipo logre grandes éxitos.
La noticia del último día del año fue la marcha de Willy de la AD Ceuta. Una noticia que, a fuerza de ser sinceros, no esperábamos casi nadie pues aunque es verdad que no estaba jugando como en temporadas anteriores nadie podría imaginar que por su cabeza pasaba la posibilidad de marcharse del club ceutí donde siempre se le ha querido, y si no que se lo pregunten a la afición con su ya famoso "¡Willy, Willy!" cada vez que aparecía por el ‘Alfonso Murube’. Era el ídolo de una afición deseosa de que su equipo logre grandes éxitos.
Dice que ha pesado el querer estar con su hijo y que lo otro ha sumado. Y hay que creerl,o pues la verdad es que por encima de todo se va una gran persona, además de un gran jugador que ha sido decisivo en muchos momentos con sus goles.
Su hueco será cubierto con otro jugador pero en el vestuario será difícil sustituirlo porque siempre tenía una sonrisa para cualquier situación.
Sus lágrimas en la despedida contagiaron a muchos y sabemos que algunos han llorado al ver las imágenes de su despedida.
Willy se va pero siempre tendrá un hueco entre los aficionados ceutíes y también entre los que lo hemos tratado.
Hasta luego, Willy, y que te vaya bonito. En Ceuta tienes tu casa.
