España empezó la era Luis Enrique con fuerza. Primero ganó a Inglaterra en Wembley y posteriormente goleó a Croacia en Alicante en los dos primeros partidos de la Liga de las Naciones.
España empezó la era Luis Enrique con fuerza. Primero ganó a Inglaterra en Wembley y posteriormente goleó a Croacia en Alicante en los dos primeros partidos de la Liga de las Naciones.
Todo los aficionados se las prometían muy felices con ese debut, pero esa euforia inicial ha pasado a una gran decepción, pues España en los dos siguientes partidos perdió frente a los mismos rivales y se quedó fuera de la fase final que se disputará en Portugal.
La Selección ha vuelto a defraudar, una vez más, pese a contar con buenos jugadores, como ya lo hizo en el Mundial de Rusia, donde cayó con el equipo local.
Los fallos defensivos en muchos partidos, unidos a la falta de gol en otros, han sido claves en estos encuentros para quedarnos fuera de la fase final.
A Luis Enrique le queda mucho trabajo por hacer desde la portería -aunque a veces a De Gea se le critica injustamente- hasta la delantera para clasificarnos para la Eurocopa del 2020. Otro palo, en forma de eliminación, sería muy duro para el fútbol español.
