Sí, es muy fácil pitarle al Ceuta. Y no es una frase hecha y sí una realidad que viene de atrás aunque siempre culpásemos a Pepe o Juan por su forma de actuar en estas decisiones.
Sí, es muy fácil pitarle al Ceuta. Y no es una frase hecha y sí una realidad que viene de atrás aunque siempre culpásemos a Pepe o Juan por su forma de actuar en estas decisiones.
Aquí los árbitros, aunque respetamos sus actuaciones, vienen y son tratados a cuerpo de rey incluso por parte del propio Comité de Árbitros, que parece que le ponen una coraza para que ni se les pueda mirar y los defienden a todo costa, aunque sepan que no han estado a nivel exigido.
Esto provoca, aunque se puedan equivocar como lo hace un jugador, que los árbitros sepan que sus actuaciones aquí son valoradas de forma positiva siempre o lo eran, pues desde hace tiempo han dejado de existir los informadores arbitrales que podían puntuar a estos colegiados mientras que sí existen en la península. Una situación que desde el Comité no ha sido denunciada.
El Ceuta ha sufrido este domingo tres expulsiones que le han hecho mucho daño y veremos incluso sus consecuencias en próximas jornadas.
Aunque no estamos aquí para caldear el ambiente, es una realidad que en otro campo no hubiesen expulsado a tres jugadores de esta forma.
Federación de Fútbol, Comité de Árbitros y Ceuta deben actuar para que el equipo ceutí sea tratado como otro equipo más de Tercera y gane o pierda por mérito o demérito propios, nunca por decisiones arbitrales.
