Ayer se reanudó el partido, que fue suspendido por la lluvia, que enfrentaba a Novak Djokovic y Rafael Nadal. El manacorí, que consiguió igualar el partido 2-2, lo dio todo hasta el final, como es habitual en él, pero no pudo evitar la derrota y se quedó a las puertas de la final de Wimblendon.
Ayer se reanudó el partido, que fue suspendido por la lluvia, que enfrentaba a Novak Djokovic y Rafael Nadal. El manacorí, que consiguió igualar el partido 2-2, lo dio todo hasta el final, como es habitual en él, pero no pudo evitar la derrota y se quedó a las puertas de la final de Wimblendon.
Djokovic volvió a su nivel habitual y pudimos vivir un partido vibrante de tenis donde los dos jugadores echaron el resto. No se puede decir quién es mejor tenista de los dos, y es muy difícil predecir quién ganará el próximo duelo en el que se enfrenten. Lo que está claro es que el que gana es el aficionado y el deporte. Dos números uno frente a frente, un serbio y un español. Viva el tenis.
