El Barcelona salía del estadio José Zorrilla con los tres puntos tras vencer por 0-1 al Real Valladolid. La noticia más positiva para los ceutíes es que un paisano jugó el partido completo, Anuar Mohamed Tuhami. La contrapartida era el estado del césped, un terreno de juego impracticable y peligroso para la integridad del futbolista.
El Barcelona salía del estadio José Zorrilla con los tres puntos tras vencer por 0-1 al Real Valladolid. La noticia más positiva para los ceutíes es que un paisano jugó el partido completo, Anuar Mohamed Tuhami. La contrapartida era el estado del césped, un terreno de juego impracticable y peligroso para la integridad del futbolista.
No es normal que se trate de vender un producto a EEUU, o aún peor, que haya que abonar una cuota para consumir fútbol en España, y que se presuma de la mejor liga del mundo, y haya que verse un partido en las condiciones que se vio. Es una vergüenza, seguramente el césped se plantó cuatro días antes porque se recibía al Barcelona, gracias a Dios no hubo lesiones.
