El Luis de Camoens está debutando esta temporada en la Segunda División Femenina y no está siendo un camino de rosas, sino todo lo contrario.
El Luis de Camoens está debutando esta temporada en la Segunda División Femenina y no está siendo un camino de rosas, sino todo lo contrario.
El conjunto caballa se instaló en los puestos de descenso en las primeras jornadas y no ha logrado salir de esas posiciones, teniendo cada jornada que pasa muy complicada la permanencia, aunque nadie del club haya arrojado la toalla, desde su entusiasta presidente, Cristóbal Guzmán, hasta la última de las jugadoras.
Es verdad que se han cometido errores, pero nadie les podrá negar la ilusión y ganas que están poniendo durante toda la temporada para intentar lograr un objetivo, la permanencia, que se sabía complicado desde el primer minuto de juego. Además, la fortuna tampoco le ha acompañado al equipo femenino con numerosas lesiones.
Las jornadas pasan y aunque matemáticamente hay posibilidades, la realidad dice que la permanencia es complicada y que cada vez quedan menos jornadas para lograr la remontada, aunque nadie del club, repito, haya arrojado la toalla aunque en esta Ciudad, parece que existe un grupo de personas deseando ver a las ceutíes hundidas en la clasificación. ¡Que mala es la envidia!
