En un partido de fútbol y sobre el terreno de juego hay de todo. No es que haya que aplaudir que dos jugadores se peguen o se insulten, pero siempre se pone la excusa de que están revolucionados y que se pueden dar estos casos.
En un partido de fútbol y sobre el terreno de juego hay de todo. No es que haya que aplaudir que dos jugadores se peguen o se insulten, pero siempre se pone la excusa de que están revolucionados y que se pueden dar estos casos.
Pero lo más lamentable es que antes de empezar un partido el colegiado tenga que expulsar a un jugador por escupir a otro. Y esto fue lo que hizo un jugador del Goyu-Ryu a otro del Siempre Alegres de La Palma del Condado este domingo en un partido de la Liga Nacional de Juveniles. El colegiado cumplió con su deber y expulsó a este futbolista y será sancionado, esperamos que con dureza, por el comité de competición. Pero esto no puede quedar aquí.
Es verdad que en todos los sitios ‘cuecen habas’ pero lo que ocurre ya con el Gimnasio Goyu-Ryu pasa de castaño oscuro. Este equipo, bien subvencionado por la Ciudad gracias a los impuestos de los ceutíes, sigue ofreciendo una pésima imagen de la Ciudad y de su fútbol y, si tienen alguna duda, se lo pueden preguntar, por ejemplo, a los aficionados onubense que ayer estuvieron en el estadio y la impresión que se llevan para su localidad.
Esto hay que frenarlo ya. Un equipo que pagan y muy bien los ciudadanos ceutíes no puede dar esta imagen de esta ciudad, pues si se les paga es para que hagan una ‘propaganda’ positiva de Ceuta y no una negativa, pues lo de ayer no es casualidad pues para este club todo vale para ganar un partido.
Ciudad y Federación de Ceuta deben tomar cartas en el asunto.
